Uno de esos días en que voy a la biblioteca pública a pasar un rato, a ver qué "cae".
Con mis listados y sugerencias en el móvil _anoto o hago foto de casi todas las ideas que encuentro en revistas e internet, también las valiosas recomendaciones que oigo
Hace poco cayó en mis manos, por casualidad, uno de sus libros; no tenía mucha idea de quién era esta autora y mucho menos, que era la guionista de algunas irrepetibles películas con las que hemos crecido. Entonces decidí indagar en su trayectoria. Me dan ganas de caer en el estereotipo y quejarme porque, una vez más, una mujer de quien no sabíamos nada _sé que puedo hablar en plural porque desde ahora voy por ahí señalándosela a mis amigas y resulta que sí, no teníamos ni idea_. Pero TODAS hemos visto sus películas, TODAS. ¡Qué talento! Esa habilidad para inventar las historias que a nosotras nos estaban pasando, o, bueno, que bien podrían habernos pasado. ¿Cómo supo ella que estábamos así de desorientadas? Porque yo fui Sally la despistada, y Annie otra vez despistada... En fin, no exactamente, pero... Y ahora, de repente ya no soy sus protagonistas... Ahora soy más la escritora, porque, como ella, tengo una nueva frase favorita, "No me acuerdo de nada". ¡Qué grande Nora Ephron!
